¿Quiere tener sus favoritos en todos sus dispositivos? Inicie sesión o regístrese gratis.
¿Cómo puede un yate chocar contra rocas claramente marcadas en los mapas marinos? El accidente de Montecarlo desata el debate
Cuando un yate de lujo de 39 metros de eslora, valorado en 4,9 millones de euros, se estrella contra unas rocas claramente marcadas en todas las cartas de navegación, la gente empieza a preguntarse lo obvio: ¿cómo es posible?
Eso es exactamente lo que ocurrió hace unos días frente a la costa del castillo de Aspat, en Bodrum ( Turquía). El yate Monte Carlo, de construcción holandesa, conocido por su diseño Ralph Lauren y ofrecido en alquiler por 82.000 euros a la semana, chocó contra el banco de Köçek -un peligro bien documentado cerca de Karaincir-Aspat- cuando se dirigía a Didim. Afortunadamente, las siete personas a bordo, entre pasajeros y tripulación, salieron ilesas. El yate, sin embargo, no tuvo tanta suerte.
¿Qué falló?
Aunque la causa oficial sigue "bajo investigación", los marineros más experimentados y los círculos náuticos locales ya están compartiendo sus teorías:
1. La teoría del capitán cansado
Muchos especulan con que el capitán estaba simplemente agotado. En la temporada alta de verano, las tripulaciones de los yates suelen trabajar muchas horas, saltando de un chárter a otro sin apenas descanso. La fatiga embota el juicio y ralentiza el tiempo de reacción, algo que no se desea cerca de arrecifes poco profundos.
2. El síndrome de "conozco estas aguas"
Esta teoría apunta a un exceso de confianza. Algunos capitanes, especialmente los que llevan años en aguas turcas, pueden confiar más en su memoria que en sus instrumentos de navegación. No es infrecuente que un capitán se salte el trazador de cartas, dando por hecho que conoce de memoria cada roca... hasta que no es así.
3. El propietario estaba al timón
Hay rumores de que el propietario o un invitado podrían haber estado al timón. Aunque a los invitados les encanta la emoción de "conducir el yate", la responsabilidad última sigue recayendo en el capitán. Si otra persona estaba al timón, el capitán debería haber estado doblemente alerta.
4. La conspiración del puerto deportivo de Bodrum (un chiste, pero con mordiente)
Uno de los comentarios más jocosos que circulan por Internet es: "Con lo caras que son las tasas del puerto deportivo de Bodrum, quizá querían desembarcar en algún sitio más barato, como las rocas". Una broma, claro, pero también un guiño a lo caro que se ha vuelto atracar en Bodrum en los últimos años.
Un problema recurrente
Lo que hace más frustrante este incidente es que no es el primero. El banco de Köçek es tristemente célebre. A pesar de estar claramente marcado en las cartas de navegación y ser visible en las imágenes por satélite, sigue reclamando yates año tras año.
Puede verlo en el siguiente vídeo de un medio de comunicación local.





